Función Fática

La espiral del silencio es un fenómeno curioso. Acuñado por la politóloga alemana Elisabeth Noelle-Neumann en 1977, este término refiere a la conducta que adoptamos sobre nuestras preferencias en orden de ser aceptados públicamente. Es, básicamente, la explicación detrás de porque decimos que nos gusta el rojo si la abrumadora mayoría lo comparte, aunque en el fondo nos guste el amarillo (o el naranja o el púrpura o el verde limón, entre más exótico, más culposo). Es una respuesta condicionada por el ambiente, por la percepción y la moral. Es la razón por la que un fetichista no confesará su atracción por los tacones a menos que se encuentre rodeado por circunstancias favorables para hacerlo.

En ese sentido, quizá uno de los dogmas a los que nos aferramos es la racionalidad del voto. Que decidimos con base en lo sólido y lo tangible, en datos, en propuestas, en…

Ver la entrada original 663 palabras más

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s