Función Fática

Si hay un vicio del periodismo deportivo que detesto, es el abuso del verbo colar, especialmente en estos días de Juegos Olímpicos. Es un fenómeno muy repetido cuando se habla de atletas mexicanos: cronistas, relatores y reporteros no tienen empacho en afirmar que algún deportista puede “colarse entre los finalistas”, para después, “colarse en el medallero”. Es como si el deporte mexicano nomás pudiera avanzar con base en coladas.

El abuso del verbo colar muestra, más que un vicio periodístico, una cosmovisión. Para la Real Academia Española, colar tiene como significados “pasar en virtud de engaño o artificio” e “introducirse a escondidas o sin permiso en alguna parte.” Colar, como podemos ver, tiene una connotación inherente: que la llegada debe hacerse con cierto truco; o como se infiere en muchas notas deportivas, de una forma inesperada y sorpresiva. En México, “el colado” es una figura popular de quien accede a…

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